Pablo Lago: Memoria y tradición en 'O auto das animas"
El pasado 6 de mayo de 2024, el Cine Club Casablanca Valladolid recibió a Pablo Lago, director de fotografía con amplia trayectoria, que acudió para presentar su primera película como director: O auto das ánimas. La velada se convirtió en una reflexión sobre temas universales que abarcan desde el sentido de la vida hasta la búsqueda de la identidad, en un diálogo constante entre la imagen y la memoria.
Con una sólida carrera como director de fotografía, la mirada de Pablo Lago ha construido imágenes para otros durante años, pero en O auto das ánimas vuelca por primera vez su propia subjetividad. Durante la sesión se pudo descubrir a un creador que entiende el cine como herramienta de indagación personal, alejado de las urgencias de la industria y comprometido con la preservación de la memoria familiar.
Uno de los aspectos más interesantes de O auto das ánimas es su capacidad para cuestionarnos sobre nuestra existencia y el entorno que habitamos. Durante el coloquio posterior a la proyección, esta invitación a la reflexión personal fue bien recibida por el público, que intervino evocando recuerdos de sociedades en peligro de extinción. El choque entre visiones tradicionales, arraigadas en la tierra, y perspectivas cosmopolitas generó un debate sobre la evolución de la sociedad y la importancia de salvaguardar nuestros vínculos con las raíces.
La película presenta conexiones simbólicas a través de elementos cuidadosamente elegidos. La elaboración del aguardiente se utiliza como hilo conductor, metáfora de la destilación de la memoria. Los elementos oníricos se entrelazan con la representación de los cuatro elementos de la naturaleza, así como con diversas manifestaciones culturales que pueblan el imaginario gallego. Lago explicó que estos artificios no solo enriquecen la narrativa, sino que subrayan la necesidad de mantener viva la herencia cultural en un mundo en constante cambio.
La intimidad es otro de los grandes temas tratados en O auto das ánimas, explorada a través de planos cerrados y conversaciones directas con los personajes, especialmente con los familiares del propio director. El realismo de las intervenciones de su círculo más cercano logró establecer una conexión emocional con la audiencia. Lago compartió durante la charla detalles sobre el proceso de realización, la planificación del proyecto y la estrecha colaboración con su equipo, que contribuyó a transmitir la autenticidad de su idea inicial.
El director insistió en un punto que generó especial interés: su negativa a calificar O auto das ánimas como documental. Para Lago, la película refleja su subjetividad personal sobre un tema tan amplio como la memoria, y por ello prefiere definirla como un ensayo cinematográfico que investiga la comunicación familiar, la religión y la resignación. Durante el coloquio, varios asistentes señalaron que esta aproximación permitía una identificación más profunda con los conflictos planteados, al no existir una verdad impuesta sino una búsqueda compartida.
Como el propio Pablo explicó, su obra presenta una narrativa no lineal que refleja cómo se construyen las historias a través de los recuerdos. Los flashbacks combinan elementos del presente con lo imaginario, aportando profundidad a la narración y fomentando la reflexión sobre la naturaleza subjetiva de la memoria. Esta estructura fragmentaria, lejos de confundir al espectador, lo sitúa en una posición activa, obligándolo a reconstruir el relato junto al director.
El coloquio derivó hacia un terreno especialmente fértil cuando el público comenzó a interpelar a Lago sobre la tensión entre el mundo rural y el urbano. La película retrata una Galicia profunda que resiste, pero también una España que se pregunta qué hacer con sus tradiciones. Lago recordó que su intención no era idealizar el pasado, sino mostrar la complejidad de quienes viven apegados a la tierra y ven cómo su forma de vida se desvanece. Algunos asistentes relacionaron esta reflexión con el fenómeno de la despoblación y el olvido institucional de lo rural.
Finalmente, tras un extenso coloquio que se prolongó más allá de lo previsto, Pablo Lago agradeció a los presentes su atención y la hondura de las preguntas formuladas. La audiencia despidió al director con un prolongado aplauso por su trabajo en O auto das ánimas. El Cine Club Casablanca no puede más que agradecer a Pablo Lago su generosidad al compartir no solo su película, sino también las claves más personales de su proceso creativo.