'Utama': Manuel Espinilla nos habla del impacto ambiental
Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, celebrado el 5 de junio, el Cine Club Casablanca proyectó Utama, la multipremiada película del cineasta boliviano Alejandro Loayza. Tras la proyección, contamos con la presencia de Manuel Espinilla, miembro destacado de la ONG Ecologistas en Acción de Valladolid, quien compartió sus reflexiones sobre el film y las problemáticas ambientales que aborda.
Manuel Espinilla desarrolla su labor en Ecologistas en Acción, organización dedicada a la defensa del medio ambiente y la sensibilización social sobre cuestiones ecológicas. Su experiencia en el activismo y su conocimiento de las realidades latinoamericanas le permitieron establecer un diálogo fructífero entre la ficción cinematográfica y los conflictos reales que atraviesan regiones como Bolivia.
Espinilla comenzó su intervención resaltando la historia de amor incondicional que presenta Utama, subrayando la importancia de cultivar relaciones basadas en la entrega mutua. Sin embargo, pronto desvió la atención hacia el contexto boliviano, contextualizando los conflictos ambientales que aparecen como tramas secundarias en la película pero que resultan cruciales para entender la narrativa del film.
El activista expresó su preocupación por el comportamiento irresponsable hacia el medio ambiente, señalando la crisis del agua que afectó a La Paz en 2017. Durante ese periodo, las consecuencias del cambio climático se convirtieron en un tema de debate popular, pero Espinilla lamentó que actualmente este asunto haya perdido relevancia para gran parte de la población. La película de Loayza, ambientada en el altiplano boliviano, retrata precisamente las consecuencias de la sequía y el deshielo en comunidades que dependen de recursos cada vez más escasos.
Otro aspecto destacado por el ponente fue la pérdida de identidad cultural y el abandono de la diversidad que caracterizan a Bolivia. Como se observa en Utama, el país enfrenta una relación compleja entre el campo y la ciudad, una dinámica que ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. Las nuevas generaciones emigran a centros urbanos en busca de oportunidades, dejando atrás formas de vida tradicionales que durante siglos garantizaron la sostenibilidad de las comunidades.
Espinilla enfatizó la pérdida de colectividad y el surgimiento del individualismo en las áreas urbanas, un fenómeno que transforma los valores de muchas comunidades rurales. Esta problemática, según él, es extensible a nivel global y nos invita a resistir la tendencia hacia la uniformidad cultural. La película muestra cómo los ancianos mantienen vivas las tradiciones mientras los jóvenes se sienten atraídos por un mundo que promete bienestar pero a menudo entrega soledad y desarraigo.
La intervención de Manuel Espinilla dejó profundas reflexiones en los asistentes, abordando temas como el amor, el medio ambiente y la necesidad de repensar comportamientos individuales y colectivos. También enfatizó la importancia de preservar la identidad cultural en un mundo globalizado que tiende a homogeneizar las formas de vida. Su exposición supo articular las opiniones del público, trascendiendo los límites de la película y conectando la ficción con realidades muy concretas.
El Cine Club Casablanca agradece a Manuel Espinilla su participación y la claridad con que expuso las conexiones entre Utama y los desafíos ambientales de nuestro tiempo. La sesión confirmó el interés de programar títulos que, más allá de su valor cinematográfico, invitan a la reflexión sobre cuestiones que nos afectan como sociedad.