José Luis Cienfuegos: 'La comedia de la vida' de Roy Andersson
El pasado 3 de junio, el Cine Club Casablanca recibió a José Luis Cienfuegos, director de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, en el marco de nuestra jornada especial Mi Película Favorita. Cienfuegos eligió La comedia de la vida (2007), del cineasta sueco Roy Andersson, un título que permitió abordar las singularidades de un autor con una trayectoria marcada por la exigencia formal y la reflexión filosófica.
Durante la presentación previa a la proyección, Cienfuegos describió a Andersson como un artesano del cine, destacando su meticulosidad en los detalles. Explicó que el director sueco emplea una sola cámara fija, sin contraplanos ni efectos especiales, logrando una estética cercana al cine mudo gracias a su amplia profundidad de campo. Cada plano es cuidadosamente compuesto como si se tratara de una pintura, con los personajes dispuestos en el encuadre de manera casi coreográfica. El invitado señaló que Andersson rueda con equipos reducidos y tiempos de producción extremadamente largos. Su método implica ensayos prolongados con los actores y una dirección artística obsesiva, donde cada objeto y cada color son seleccionados en función del conjunto.
Tras la proyección, Cienfuegos profundizó en las influencias del director sueco. Aunque su estilo difiere del de Ingmar Bergman, el autor de El séptimo sello constituye un referente ineludible para cualquier cineasta nórdico. Mencionó también la huella de Buster Keaton en el humor contenido y la expresividad física de los personajes, así como la presencia de Federico Fellini en el tratamiento de lo grotesco y lo onírico. El ponente destacó el interés de Andersson por la cultura española, visible en guiños a Los Caprichos de Goya y en determinadas composiciones que remiten a la pintura negra del artista aragonés. Estas referencias, integradas de manera sutil, enriquecen la experiencia del espectador familiarizado con ellas. Uno de los temas más debatidos durante el coloquio fue el uso del color en la película. Según Cienfuegos, Andersson varía su paleta cromática en cada obra, inspirándose en pinturas clásicas. Para La comedia de la vida optó por tonos desaturados que refuerzan la atmósfera de cotidianidad gris, interrumpida ocasionalmente por pequeños detalles de color que adquieren valor simbólico. Esta elección visual no es arbitraria, sino que responde a los temas filosóficos que Andersson aborda: la soledad, la muerte, la absurdidad de la existencia. El humor y la emotividad surgen precisamente de esa tensión entre la aparente frialdad formal y la calidez de los pequeños gestos humanos.
Aunque las películas de Andersson son aclamadas en festivales, su humor absurdo y su estilo peculiar dificultan su aceptación masiva. Cienfuegos recalcó la importancia de apoyar a cineastas innovadores para enriquecer la diversidad cinematográfica y evitar la homogeneización de las carteleras. La Seminci ha programado sus películas en varias ediciones, contribuyendo a su difusión en España.