Crónica: Diana Toucedo: La identidad rural en "Trinta lumes" · Cine Club Casablanca Valladolid

Diana Toucedo: La identidad rural en "Trinta lumes"

CRÓNICA · SESIÓN 120 · 10 JUNIO 2019 · T15
Publicado el 11 de junio de 2019


El pasado lunes 10 de junio estuvo con nosotros la realizadora, montadora y docente Diana Toucedo para presentarnos su primera película de ficción, Trinta Lumes (2017). Con esta visita, Toucedo cumplió la promesa que nos hizo en 2016 cuando vino como montadora de Muerte en la Alcarria, consolidando esa vieja costumbre de la casa de seguir de cerca el rastro y la evolución de nuestros creadores más libres.

La película nos remite a la identidad colectiva de la pequeña comarca de O Courel, en Pontevedra, una comunidad en vías de despoblación filmada desde la mera observación de personajes reales que transmiten más verdad que cualquier actor profesional. Toucedo rompe el corsé del género documental introduciendo de forma sutil elementos de la ficción fantástica y el relato de misterio. Es una puesta en escena que se fundamenta en la dilatación del tiempo; una atmósfera habitada por largos silencios y miradas fijas que operan como un registro vivo de tradiciones y formas del pasado que se resisten a desaparecer frente a un entorno cada vez más globalizado.

Tras una presentación que abrió el apetito visual, el coloquio posterior estuvo plagado de momentos excelentes, con una interacción muy fluida entre las butacas y la invitada. El debate con los socios se centró en cómo el film consigue capturar el denso mundo interior de los habitantes de la sierra sin caer en el pintoresquismo o la postal etnográfica. Se analizó el reverso telúrico de la cinta, donde la muerte y el plano de los ausentes no se tratan desde el drama, sino como una presencia cotidiana que convive de manera natural con el pastoreo y la rutina de los vivos. Varios asistentes destacaron el trabajo de montaje que, en el fondo, es el verdadero oficio matriz de Toucedo, y señalaron cómo el corte y la elipsis rítmica consiguen que los paisajes rurales gallegos dejen de ser un mero fondo decorativo para convertirse en un personaje asfixiante y protector a partes iguales.

Para finalizar, Toucedo compartió con la sala las anécdotas del complejo recorrido de la película por festivales internacionales como la Berlinale, además de esbozar las líneas de sus próximos proyectos y renovar su promesa de regresar al Cine Club Casablanca en cuanto ruede su siguiente trabajo.