Crónica: Ensayar la vida y filmar las raíces: Margo García y Greta Díaz Moreau en CreaVA'26 · Cine Club Casablanca Valladolid

Ensayar la vida y filmar las raíces: Margo García y Greta Díaz Moreau en CreaVA'26

CRÓNICA · SESIÓN 263 · 18 MAYO 2026 · T35
Publicado el 19 de mayo de 2026
Ensayar la vida y filmar las raíces: Margo García y Greta Díaz Moreau en CreaVA'26
Greta Díaz Moreau (en pantalla desde Nueva York) y Margo García en su intervención tras la proyección. / Foto: Víctor Hugo Martín-Caballero


El Cine Club Casablanca Valladolid ha acogido un año más una nueva edición de CreaVA, un proyecto expositivo local en el marco de CreArt, programa global europeo. Esta actividad, que se extiende durante un mes, ofrece una variada muestra de obras de artistas vallisoletanos en diferentes formatos, expuestas en lugares cotidianos.

El pasado 18 de mayo, recibimos a dos cineastas vallisoletanas: Margo García y Greta Díaz Moreau. Ambas han desarrollado parte de su carrera fuera de la ciudad, pero mantienen un vínculo muy estrecho con sus orígenes, algo que salió a colación durante la conversación con el público tras la proyección de sus respectivos cortometrajes.

Margo García presentó Madrid Malavida (2020) y Panorama (2024). Lo primero que llamó la atención de los asistentes fue la descripción que nos hizo de su método de trabajo. Margo explicó que no se siente cómoda escribiendo historias de forma tradicional, sentada frente a una máquina de escribir, porque se relaciona mejor con las imágenes y los cuerpos que con las palabras. Su método consiste en ensayar con los actores para que ellos construyan los personajes y, a partir de ahí, escribirles una narrativa. Esa forma de buscar historias, propia de su formación como documentalista, es la realidad que le ha marcado como cineasta.

Madrid Malavida fue realizado durante el confinamiento por la pandemia, lo que se refleja en el uso de mascarillas y en la imagen de una ciudad vacía. Combina imágenes de arquitectura con un texto de 1901 leído en voz en off. Margo estudió dirección de documental y actualmente es profesora en la ECAM, además de trabajar en el diseño de proyecciones para teatro y conciertos. Se encuentra también en fase de escritura de su primer largometraje, un proceso que nos describió como íntimo.

Panorama, por su parte, es un homenaje a Arthur Miller (Panorama desde el puente) y utiliza la intertextualidad con el mito de Don Juan de Tirso de Molina. Busca explorar la "donjuanización" de la sociedad y esa necesidad juvenil de salir a otros lugares, de "ensayar la vida" antes de tomar decisiones definitivas. Le interesaba captar ese momento vital en el que los personajes todavía no se han decidido y sienten que están ensayando antes de salir a escena. También aborda la distancia, el océano, y cómo la tecnología afecta a los afectos y la comunicación.

Greta Díaz presentó Loquita por ti, un corto que llamó la atención por su simbolismo y su producción local. Greta explicó que, tras trabajar en rodajes y conocer la parte técnica, decidió estudiar en Estados Unidos, en la Universidad de Columbia, para entender profundamente cómo contar historias y cómo hacer sentir al espectador a través de la puesta en escena.

El nombre de la protagonista, Alma, fue elegido para representar el "alma de la adolescencia". La historia explora un acto de venganza final donde la protagonista y una vaca se reconocen y se unen. Ese animal, la vaca, no es casual: rodó en una finca de Castronuño y contó con la colaboración de vecinos de Simancas, incluyendo al dueño de la finca, que incluso eligió a las vacas que aparecerían. Para Greta, rodar en lo conocido era lo natural. Aunque reside fuera, volver a Valladolid para filmar le resultó más sencillo que contar una historia en Nueva York, ciudad que no siente como su "casa" de la misma forma que Castilla.

Greta trabaja actualmente como mano derecha del director iraní Ramin Bahrani y es profesora de dirección en la Universidad de Columbia. Está desarrollando su primer largometraje y espera rodarlo en Castilla y León a finales del próximo año. Reflexionó abiertamente sobre aspectos como el futuro del cine: teme que el consumo de cine en formato horizontal acabe convirtiéndose en algo de nicho, similar a la ópera, frente a los nuevos lenguajes como TikTok. Aun así, defiende las escuelas de cine como los espacios necesarios para experimentar y encontrar una voz propia.

Durante el coloquio, los asistentes preguntaron por la influencia de Nueva York en el cine de Greta, el papel del teatro en el método de Margo y el simbolismo de la vaca en Loquita por ti. También se habló de las dificultades de financiación. Ambas coincidieron en que estudiar cine es un privilegio debido a los altos costes de las escuelas privadas y a los años de precariedad que enfrentan los profesionales antes de estabilizarse. La industria es muy competitiva y el acceso a la financiación es uno de los mayores retos para los cineastas emergentes.

Un tema recurrente fue el vínculo con Valladolid. Margo menciona que vuelve a su ciudad para escribir porque le ofrece un estado "meditativo" frente al caos de Madrid. El espacio, dijo, te recoge y facilita procesos creativos que en otros lugares se vuelven más difíciles. Greta lo secundó: le costaría mucho contar una historia en un lugar que no siente como su casa.

La sesión concluyó con un agradecimiento a todos los asistentes por parte de las dos directoras y, a su vez, nosotros respondimos agradeciendo su generosidad al hacernos partícipes de sus procesos creativos y sus dificultades. Un encuentro como este es esencial para el desarrollo y promoción de la cultura más cercana a nuestro entorno. El Cine Club Casablanca Valladolid seguirá apoyando estas iniciativas mientras sigan trayendo talento local y ganas de contar historias.