Crónica: Pedro Ojeda desgrana a Truffaut en "Mi película favorita" · Cine Club Casablanca Valladolid

Pedro Ojeda desgrana a Truffaut en "Mi película favorita"

CRÓNICA · SESIÓN 255 · 23 FEBRERO 2026 · T34
Publicado el 24 de febrero de 2026
Pedro Ojeda desgrana a Truffaut en
El profesor Pedro Ojeda en un momento de su intervención tras la proyección de "Los 400 golpes".

El 23 de febrero de 2026, el Cine Club Casablanca recibió a Pedro Ojeda, profesor de Literatura Española en la Universidad de Burgos, quien presentó "Los 400 golpes" (1959) de François Truffaut, ópera prima fundacional de la Nouvelle Vague. La sesión combinó el análisis literario, la reflexión sobre la imagen y la evolución del espectador.

Pedro Ojeda, docente e investigador en literatura española pero con gran interés por el cine, fue fundador de un cineclub universitario, creador del blog literario La Acequia (más de quince años activo), miembro de la Asociación de Directores de Escena y colaborador de instituciones teatrales. Desde 2025 dirige la Feria del Libro de Valladolid y coordina 'Valladolid-Letraherido' en la Casa Museo Zorrilla. Defensor de la "ontología de la imagen", sentenció que este cine debe verse en pantalla grande, pues el visionado doméstico arrebata la comunión estética necesaria.

Ojeda contextualizó la película en el final de los años cincuenta, cuando los críticos de Cahiers du Cinéma renovaron el cine anquilosado con rodajes en semilibertad. Destacó innovaciones técnicas: iluminación natural, cámaras ligeras para rodar en exteriores con transeúntes reales (el equipo ocultaba la cámara tras periódicos para que la ciudad no "actuara"), y un guion abierto a la improvisación para buscar la verdad del instante.

Subrayó la elección de Jean-Pierre Léaud, adolescente sin formación actoral, y el uso de sesenta niños de barrios cercanos para las escenas escolares, logrando un tono casi documental. Sobre la relación con la biografía de Truffaut, Pedro Ojeda pidió no interpretarla como estrictamente autobiográfica, pero son reconocibles la orfandad afectiva y el espacio doméstico opresivo (el sofá del pasillo como dormitorio) que sí sufrió el director. La película está dedicada a André Bazin, mentor que rescató a Truffaut y falleció el día que comenzó el rodaje. La escena de la entrevista con la psicóloga es la única rodada con sonido directo, sistema que Truffaut hubiera deseado para toda la cinta.

Ojeda analizó la representación de la familia y la escuela como estructuras que responden al conflicto solo con el castigo, sin comprender al individuo. Destacó la "cadena de consecuencias" (unos bigotes pintados desatan una tragedia) y el "altar pagano a Balzac" que provoca un incendio, generando la única escena de felicidad familiar. La imagen de Antoine encerrado en una celda-jaula es metáfora de la respuesta burocrática del sistema judicial y policial. Contrastó los espacios domésticos reducidos con la libertad del mar. En 2026, Ojeda reflexionó sobre la "transversalidad de la posmodernidad": el plano final de Antoine mirando a cámara interpela al espectador: "¿Y ahora qué?". Añadió que los censores franquistas eliminaron escenas de ternura y felicidad familiar y sin querer acentuaron aún más el tono sombrío de la película. Se habló de aspectos técnicos, la pervivencia de la Nouvelle Vague, la figura de Léaud y las nuevas polarizaciones ideológicas. 

La sesión concluyó con agradecimientos, y José Luis Cano de Gardoqui, presidente del Cine Club Casablanca Valladolid, destacó la profundidad de las observaciones de Ojeda sobre un título cuya pregunta final sigue abierta para cada espectador.